Tetris in the office
Hoy ha sido un día sin pena ni gloria. Gloría nos dejó hace 4 días, todos la recordaremos con cariño. Nadie hacia la fotosíntesis como ella.
Me he pasado la mitad de la mañana viendo youtubes y jugando al tetris. Ya no recordaba el vicio que daba el condenado juego de las narices. Y mira que es simple y mira que me gasté pasta en la play en los juegos. Pues nada me he vuelto a viciar al tetris. Acabo de recordar que lo tengo en la DS también. ¡Vaya! Maldita memoria, eso supone que ahora también me viciaré durante los viajes en metro y autobús.
Buffffffffffff eso es lo que no ha parado de hacer NO-Pepe durante toda la tarde, la verdad es que yo también hubiera hecho Bufffffffffff si no fuera que he de predicar con el ejemplo. Así que me he puesto a llamar a viejos clientes con los cuales ya no tenemos tantos tratos como antés. He desempolvado un poco mi vena de comercial y me he calzado los zapatos de Relaciones Públicas. Es una pena que el antiguo relaciones públicas fuera una mujer y que calzara un 39. mis pies me están matando.
Por supuesto, esto lo hago solo cuando el jefe deja la puerta de su oficina abierta, como quien no quiere la cosa. Por eso yo como quien no quiere la cosa me he puesto a hablar un par de decibelios más alto de lo que acostumbro. Lo sé, es ruin y rastrero, pero así es el mundo del turismo. Además, sé de buena tinta que se está hablando de un pack de 4 grupos de Frönjs jubilados para mayo. Y no quiero ser el pringue (como los últimos 4 años) que le toqué apechugar con ellos.
Solo espero que el toque a Sandra este año, joder el año pasado se lo pasó pariendo como una vulgar Ron. Vale es una Ron, pero es muy joven, ¿qué pensará su pobre madre allí en Ronia viendo como su niñita se le descarrila? Con los sacrificios que les debe haber costado darle unos buenos estudios y que se viniera para aquí. Vale, ahora hablo como mi abuela Charito. Sal de mi subconsciente yaya, sal cojones, y deja en paz a esa sinapsis que no te ha hecho nada. Si ya hablo bien, perdón.
Lo que decía que este año me lo he pasado intentando ganarme puntos. No tan descarado como los becarios, pero que me esforzado en no ser tan…tan…tan yo. El hecho que el jefe haya pensado en mí para que el acompañe a la convención solo puede ser una buena señal. Pero tampoco hay que bajar la guardía, que aquí te dan una de cal y 4 de arenas. O cuatro de arenas y una de cal. Lo cierto es que no sé cual es la buena y cual la mala. A mi la arena me molesta. Y la cal, pues, no sé. No veo mucha últimamente. Además ahora están esas pastillas para las lavadoras y ya no te joden la lavadora. Pero la arena cada vez que voy a la playa me deja el coche hecho unos zorros. Vaya, que aquí por cada cosa buena que te pasa otra mala te espera al girar la esquina para darte la puñalada y si puede sisarte el reloj y la cartera.
Aunque con los compañeros nos llevamos muy bien, estoy seguro que por librarse de los Frönjs más de uno mataría a su madre. Bueno, quizás Mari Paz lo haría aunque con ello no se librara de los Frönjs.
Slitz-bye
