Mindundis a la cazuela

February 17, 2008

Helena

Este fin de semana he vuelto a ver a Helena, lo sé, no tengo perdón de dios. Es una lunática. Siempre acabamos fatal, la última vez en los tribunales por la custodia de bolita. Nuestro hámster, bueno, su hámster.

 

Pero es difícil no recaer, no diré que iba muy taja (que lo iba) ni que me sentía muy solo (que me sentía) ni que entre ella y yo hay una atracción imposible de ignorar (es posible, es más, ella lo ignora cuando le viene en gana). No hay excusas. Pero echaba de menos levantarme con el brazo entumecido porque su peazo melón lo había usado de almohada. Echaba de menos levantarme casi asfixiado porque me estoy comiendo su pelo. Despertarme 3 o 4 veces por la noche porque me estoy congelando de frío mientras ella está hecha un ovillo con tres mantas. Echaba ese dolor tan fuerte en la próstata porque me estoy meando mientras ella se dedica a hacer bricolaje en el lavabo.

Y lo peor es que no sé en que situación nos deja esto. No sé, si se trata de “una de sus malas decisiones” y que no debo llamarla para recordar que se ha equivocado. O si se trata de un próroga y debo llamarla para no parecer un auténtico cerdo.

Estoy deseando que llegué el lunes para esconderme tras un montón de trabajo (que no tengo) y dejar de comerme la olla.

Helena es muy buena chica si eres su amigo. Pero es una auténtica arpía si tienes la mala suerte de ser su pareja. Fui su pareja durante 4 meses idílicos y dos años de puro infierno. Y desde que lo dejamos hemos tenido varias recaídas y 5 o 6 noches de buen sexo. Siete si contamos la del viernes. Pero estoy tan escaldado de ella. Es como uno de esos anuncios de coches de la tele, de 0 a 200 en 15 segundos. Ella es exactamente así de ser un auténtico ángel a ser el mismísimo diablo en 15 segundos. Eso sí, sin que se le corra el carmín. A parte que es rara de cojones. Cosas que al principio te pueden parecer simpáticas excentricidades al cabo de un tiempo son puras chaladuras que acojonarían hasta al mismísimo Marylin Manson. Me gustaría creer que son los petas que se fuma, porque con una desintoxicación se podría salvar. Pero la he visto totalmente sobria y da tanto o más miedo. Solo diré que se hizo de la Cienciología a los 17 años porque se enteró que Tom Cruise lo era. Y que espera que un día un montón de naves espaciales la vendrán a recoger y entonces alcanzará el conocimiento absoluto.

¡Naves espaciales salvadoras! ¿Se puede decir tremenda gilipollez más grande? Si, platillos volantes, ¡no te jode!

Si, me dedico al turismo interplanetario, y por eso mismo sé que lo que dice es una tremenda gilipollez. Pero antes de dedicarme a esto y de ver todo lo que he visto, ya pensaba así. Además aunque eso fuera cierto, eso no quita que esté como un auténtico cencerro. Y tampoco quita que cada vez que ella me llame, yo acuda como un perrito.

 

Pero que calzonazos que soy, me daría de hostias, pero no quiero adelantar acontecimientos, seguro que ella acabará dándomelas y dobladas.

 

 

Slitz-bye

 

 






















Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Minz Meyer